Calvillo le pone su propio sabor al mezcal de Aguascalientes

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Lo que comenzó como una apuesta por diversificar el campo de Calvillo se convirtió en un proyecto productivo y turístico con identidad propia. Hace algunos años, Said Tapia decidió destinar 14 hectáreas al cultivo de maguey espadín, incluso antes de que Aguascalientes obtuviera la Denominación de Origen del Mezcal. Con el tiempo, aquellos primeros plantíos dieron paso a la Destilería Real de Calvillo, productora de los mezcales Intruso y Caye Chenu, que actualmente se comercializan en distintos estados del país.

El proyecto también abrió sus puertas al turismo, al ofrecer recorridos por los campos de agave y las instalaciones de la destilería, además de catas y maridajes para conocer el proceso de elaboración del mezcal. Rodeado de plantíos de guayaba, el lugar incorporó este fruto emblemático de Calvillo a su producción mediante el uso de hojas durante la destilación y de la fruta en la fermentación, con el propósito de imprimir un sello regional a cada botella y promover los productos locales.

Para consolidar esta iniciativa, Said Tapia recibió apoyo de la Secretaría de Desarrollo Rural y Agroempresarial (Sedrae), mediante plantas de agave y equipamiento productivo. El titular de la dependencia, Isidoro Armendáriz, destacó que el cultivo forma parte del Programa de Reconversión Productiva, que busca ofrecer alternativas económicas a los productores y mejorar el aprovechamiento de las tierras. La incorporación de siete municipios de Aguascalientes a la Denominación de Origen del Mezcal en abril de 2025 abrió nuevas oportunidades para este sector, convirtiendo una apuesta agrícola en una actividad productiva, comercial y turística para Calvillo.