Trabajo infantil en Aguascalientes: disminuye la tasa, pero aumentan las labores domésticas no adecuadas

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El trabajo infantil en Aguascalientes registró una disminución de 12.4% en 2019 a 11.6% en 2022, de acuerdo con cifras de la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil (ENTI) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Sin embargo, durante ese mismo periodo aumentó la proporción de menores que realizan quehaceres domésticos en condiciones no adecuadas.

La presidenta del Colegio de Economistas de Aguascalientes, María del Carmen Corchado, señaló en entrevista con Ciudad de Aguascalientes que el documento del Inegi A propósito del Día Mundial contra el Trabajo Infantil 2025 presenta una diferenciación conceptual relevante sobre las actividades que realizan niñas, niños y adolescentes.

“Aquí nos hacen una diferencia muy interesante en cuanto al trabajo infantil, uno relacionado con la agricultura comercial y estacional, la informalidad del comercio y servicio y las actividades de trabajo doméstico. Es donde participan tanto niños como niñas”, apuntó.

La economista explicó que, debido a la división sexista del trabajo, las niñas suelen realizar principalmente actividades domésticas, mientras que los niños participan con mayor frecuencia en labores agrícolas y en actividades urbanas, como las que se desarrollan en los cruceros de las calles.

“Obviamente, por la situación que se da de esta división sexista del trabajo, las niñas trabajan mayormente en trabajo doméstico, mientras que los niños lo hacen más en el campo y en las zonas urbanas, sobre todo en los cruceros de las calles. Es donde vamos a ver más niños hombres”, señaló.

Trabajo infantil en Aguascalientes: las cifras de 2019 a 2022

Corchado destacó que, entre 2019 y 2022, Aguascalientes registró una disminución en la tasa general de trabajo infantil, al pasar de 12.4% a 11.6%.

“La tasa de ocupación no permitida, que son todos los menores de 15 años, vamos a ver también una disminución del 8.4% al 6.7%”.

En contraste, los quehaceres domésticos no adecuados —en los que participan preferentemente las niñas— aumentaron de 4.7% en 2019 a 5.7% en 2022.

A decir de la economista, este incremento podría estar relacionado con la creciente urbanización de la ciudad de Aguascalientes y de municipios como Jesús María, Calvillo y San Francisco de los Romo, que se han convertido en polos de atracción para habitantes de otras localidades.

“Vamos a encontrar trabajos en donde la prevalencia de población masculina de todo este trabajo infantil tuvo un crecimiento al 15.5% y la prevalencia de la población femenina es de 10.7%. Esto quiere decir que hay más niños varones trabajando que niñas”.

La especialista señaló que los grandes eventos urbanos, como la Feria Nacional de San Marcos, también pueden propiciar la incorporación temporal de menores a actividades laborales.

“Por ejemplo, vamos a hablar de la Feria Nacional de San Marcos y de todos estos grandes eventos que se están haciendo en Aguascalientes, en donde se genera mucho del trabajo infantil que se hace en zonas urbanas y que es temporal”.

En el ámbito rural, Corchado identificó municipios con alta productividad agrícola, como Pabellón de Arteaga, Rincón de Romos, Cosío y Asientos, donde se registra trabajo infantil vinculado con las cosechas de hortalizas, vid y guayaba.

“Ahora bien, el 33% de todos los niños que trabajan se van a concentrar en el agro, mientras que en las unidades pequeñas —de escala ejidal— los menores van a entrar como fuerza de trabajo que apoya a la familia sin que se les pague un salario.

“Y también vamos a encontrar la incorporación indirecta de infantes que pertenecen a familias de jornaleros, migrantes algunos de ellos, que vienen de Guerrero, Oaxaca y Chiapas (…), contratan al padre o a la madre de familia y ellos a su vez incorporan a los niños para que les ayuden en las jornadas, pero únicamente se le va a pagar al jefe de familia”.

Menores que trabajan en el campo y el comercio, sin seguridad social

Por su parte, Gerardo Sánchez, asesor del Colegio de Economistas de Aguascalientes, refirió que en la entidad alrededor de 8 mil menores participan en actividades agrícolas relacionadas con las cosechas de guayaba, uva, chile y maíz forrajero. Según explicó, estas labores representan trabajo familiar no remunerado para quienes las desempeñan.

“No es remunerado (el trabajo) para estos jóvenes que oscilan entre 15 y 17 años”, señaló.

Sánchez agregó que en el sector servicios y comercio también participan alrededor de 6 mil jóvenes de entre 14 y 17 años, principalmente en negocios familiares.

Advirtió que, tanto en las actividades agrícolas como en las comerciales, estos jóvenes pueden carecer de seguridad social y de garantías ante un accidente laboral.

“Obviamente, tanto en el sector agrícola como en el sector servicios, estos jóvenes no tienen seguridad social, no tienen ninguna garantía si sufrieran algún accidente (…), tampoco tienen derecho a algún AFORE o a generar recursos para formar un patrimonio de Infonavit. Están sin seguridad social”.

El asesor del Colegio de Economistas recordó que la legislación laboral mexicana permite trabajar a partir de los 15 años bajo determinadas condiciones, entre ellas, contar con la autorización de padres o tutores y respetar una jornada máxima de seis horas para adolescentes menores de 16 años.

“Pero muchas veces superan más de seis horas al día y, desgraciadamente, aprovechando que hay un lazo consanguíneo, no tienen ninguna remuneración”.