Al parecer, este jueves los astros se alinearon a favor de la gobernadora Teresa Jiménez. Y es que, cuando las cosas salen bien, salen bien en serio. En una misma jornada, la mandataria recibió una resolución favorable en uno de los asuntos políticos más controvertidos de los últimos meses y acudió al Congreso del Estado a presentar su Paquete Económico 2027, donde parece avanzar como caballo de hacienda.
Primero vino la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Contra los pronósticos de quienes prácticamente daban por sepultada la creación del municipio número 12 de Aguascalientes, la mayoría de las ministras y los ministros optó por distinguir entre las facultades político-administrativas del estado y las disposiciones propiamente electorales.
La Corte dejó subsistente la creación de Villa Juárez como municipio, reconociendo que la reorganización territorial no constituye, por sí misma, una reforma electoral. Eso sí, invalidó las disposiciones relacionadas con la integración de su primer gobierno y su elección en 2027, por contravenir los plazos constitucionales. Una victoria importante para el proyecto local, aunque no absoluta.
Y vaya que la resolución tiene una lectura política interesante. El proyecto original de la ministra Sara Irene Herrerías Guerra proponía invalidar el decreto completo. Sin embargo, la mayoría del Pleno consideró que el partido político Morena no está legitimado para impugnar la creación de un municipio.
Para quienes apostaban por ver caer a Villa Juárez antes de que comenzara formalmente su vida municipal, el resultado seguramente no fue el esperado.
Pero mientras la discusión jurídica ocupaba la atención pública, Teresa Jiménez tenía otro escenario preparado: el Congreso del Estado.
Ahí presentó el Paquete Económico 2027, que contempla un presupuesto de 44 mil 395 millones de pesos, 9.3 por ciento superior al del ejercicio anterior, sin proponer la creación de nuevos impuestos, aunque sí actualizaciones de tarifas y una homologación del impuesto sobre nóminas.
La gobernadora llegó con su propuesta presupuestal, sus prioridades de gobierno y un mensaje de continuidad. Ahora corresponderá al Legislativo revisar, discutir y, en su caso, modificar o aprobar el proyecto.
Porque una cosa es presentar el presupuesto y otra conseguir su aprobación. Sin embargo, en términos de posicionamiento político, la imagen de este jueves resulta significativa: por un lado, una decisión de la Suprema Corte que permite conservar el municipio número 12; por el otro, una gobernadora que coloca sobre la mesa el proyecto financiero con el que pretende conducir el próximo año.
Dos acontecimientos distintos, dos poderes constitucionalmente independientes y una misma protagonista política.
Y aquí viene lo verdaderamente interesante. En Aguascalientes se habla constantemente de grupos, liderazgos, aspirantes, alianzas, sucesiones y personajes que presumen tener influencia sobre las decisiones del poder. Algunos incluso parecen empeñados en construir la percepción de que la gobernadora comparte el volante de su administración. Pero jornadas como la de este jueves obligan a revisar esa narrativa.
Desde luego, el poder de una gobernadora no es absoluto. Está sujeto a la Constitución, a los contrapesos institucionales y a las decisiones de otros poderes. Tampoco una resolución judicial favorable equivale a una adhesión de la Corte a su proyecto político.
Lo que sí puede observarse es la capacidad de Teresa Jiménez para sostener su agenda institucional y mantener la iniciativa política en asuntos de considerable trascendencia para Aguascalientes.
Y mientras sus adversarios discuten el alcance de sus decisiones, la fotografía es bastante clara sobre la distribución del poder político en Aguascalientes ¿Quién podría cuestionar lo contrario? Lo que por ejemplo, no pudieron lograr Martín Orozco y Luis Armando Reynoso en sus respectivos sexenios.
Así que, después de lo ocurrido en la Suprema Corte y de su presentación ante el Congreso del Estado, vale la pena terminar con una pregunta, acompañada de una buena dosis de ironía:
¿De verdad todavía hay alguien que piense que la gobernadora no manda y decide sobre el rumbo de su estado?
Porque, al menos este jueves, razones para dudar de su capacidad de conducción política no abundaron.
Al tiempo… y a su opinión.

