La tradición culinaria de Aguascalientes encuentra en Gabriela de Anda a una de sus más fieles guardianas. Cocinera tradicional, ha dedicado su vida a preservar las recetas heredadas de su familia, transmitidas de generación en generación mediante ingredientes locales y técnicas ancestrales. Su labor no solo enaltece el sabor, sino que también protege la identidad cultural de la región, en sintonía con el reconocimiento que la UNESCO otorga a la cocina tradicional como Patrimonio Cultural Inmaterial.
Para Gabriela, la cocina es mucho más que una actividad cotidiana; es un acto de sabiduría y memoria. “En cada platillo y en cada fogón vive la memoria de nuestras abuelas y madres”, afirma, destacando que este conocimiento se transmite con las manos, la palabra y el corazón. Originaria de Aguascalientes, forma parte del colectivo de mujeres Los Parga y participa activamente en el programa Aguascalientes Sí Saaabe, desde donde impulsa la preservación de la cocina patrimonial y fortalece el papel de las mujeres como portadoras de este legado.
Gracias al impulso del Instituto Cultural de Aguascalientes, Gabriela ha llevado su “cocina de campo” a distintos espacios a nivel nacional, participando en festivales, foros académicos y encuentros culturales. Su trayectoria refleja orgullo y gratitud por lo aprendido en la cocina, al tiempo que invita a la ciudadanía a conocer y disfrutar esta riqueza gastronómica. Durante marzo, el público puede acercarse a sus platillos en el programa Siete Cazuelas de Cuaresma, que se realiza los viernes al mediodía en la Casa de la Cultura Víctor Sandoval, un espacio donde la tradición cobra vida y sabor.




