A Opinión del 11/8/25
Eva Longoria impulsa al Necaxa con serie en Disney+, pero el club sigue sin resultados y atrapado en la mediocridad futbolística.

Necaxa no gana… ni en su serie
El Club Necaxa sigue hundido en la mediocridad futbolística, y si hoy su nombre vuelve a sonar en México no es por sus triunfos en la cancha, sino porque Eva Longoria —sí, la actriz de Hollywood— ha tenido que cargar con el peso de revivir una institución que parece resignada al fracaso. Desde 2021, cuando ella y el grupo Tylis-Porter adquirieron el 50% de la franquicia, el discurso ha sido el mismo: rescatar las viejas glorias de los Rayos. Cuatro años después, lo único que se ha rescatado es la nostalgia.
La recién estrenada serie del Necaxa en Disney+ no es un testimonio de victorias, sino la confirmación de que Longoria es la única dentro del club que parece interesada en hacer las cosas bien. Tal vez sea por el dinero que ha invertido, tal vez por la ambición de abrir mercado en México y aprovechar las jugosas cifras que se mueven en la Federación Mexicana de Futbol. Lo cierto es que mientras ella posa con el equipo, el resto de la directiva y el plantel siguen sin dar resultados que justifiquen tanta exposición mediática. En el terreno de juego, los Rayos no asustan a nadie.
Es triste que un club con tanta historia dependa más de una serie documental que de su rendimiento deportivo para llamar la atención. El Necaxa de los 90 conquistaba campeonatos; el Necaxa actual apenas conquista minutos en streaming. Eva Longoria puede estar enamorada de Aguascalientes, del capitán Alexis Peña o de Diber Cambindo, pero el amor por sí solo no gana partidos. Mientras no haya una reestructuración seria, inversión inteligente en el plantel y una directiva que se sacuda la apatía, la única luz que brillará sobre el Necaxa será la de las cámaras, no la de un campeonato.