A Opinión del 13/07/25
Gobernadores del Occidente buscan seguridad regional, blindando fronteras y compartiendo estrategias. La ausencia presidencial genera incertidumbre ante la violencia.

Unidad y Estrategia: La Clave para la Seguridad en el Occidente de México
La seguridad es uno de los pilares fundamentales para el desarrollo de cualquier nación. En un contexto donde la violencia y el crimen organizado representan desafíos constantes, la colaboración entre entidades federativas se vuelve una necesidad urgente. Por ello, es alentador ver cómo los gobernadores de Aguascalientes, Jalisco, Zacatecas, Colima y Nayarit han decidido reforzar la estrategia de seguridad regional, trabajando de la mano con el Ejército, la Guardia Nacional y las Fiscalías estatales.
El esfuerzo conjunto de estos estados es un ejemplo de cómo la coordinación puede marcar la diferencia en la lucha contra la inseguridad. La Segunda Reunión de Gobernadores de la Zona Occidente de México no solo demuestra voluntad política, sino también un compromiso real con la ciudadanía para garantizar la paz y la estabilidad en la región.
Uno de los puntos más relevantes de este acuerdo es el blindaje de fronteras y carreteras, una medida clave para impedir el desplazamiento de grupos delictivos entre estados. La delincuencia no conoce límites territoriales, por lo que una respuesta fragmentada resulta ineficaz. En cambio, al compartir información, tecnología y operativos estratégicos, estos estados logran cerrar filas ante el crimen organizado.
El caso de Aguascalientes, presentado por la gobernadora Tere Jiménez, es un ejemplo de cómo una estrategia bien diseñada puede dar resultados concretos. Su Plan de Seguridad y Justicia “Blindaje Aguascalientes” ha mantenido a la entidad entre las más seguras del país, demostrando que la prevención, la tecnología y la coordinación pueden marcar una diferencia significativa.
Sin embargo, es preocupante que en una reunión de esta magnitud haya faltado la presidenta de México. Después de los recientes hallazgos en Jalisco, era fundamental la presencia del Ejecutivo federal para reafirmar el compromiso nacional con la seguridad en la región. La crisis de violencia exige respuestas contundentes y una estrategia coordinada desde los más altos niveles de gobierno. La ausencia de la presidenta envía un mensaje ambiguo en un momento en el que la ciudadanía espera liderazgo y acciones concretas para devolver la paz al país.
Si bien el camino hacia la seguridad plena es largo y complejo, este tipo de esfuerzos regionales deben ser reconocidos y replicados en otras zonas del país. La delincuencia se combate con inteligencia, unidad y compromiso, y la estrategia de estos cinco estados es un paso en la dirección correcta. No obstante, es necesario que el Gobierno Federal asuma su papel y trabaje hombro a hombro con los estados para garantizar resultados sostenibles en el tiempo.