A Opinión del 26/8/25
Aguascalientes destaca con menor desempleo e informalidad que México, pero enfrenta el reto urgente de garantizar empleo digno y sostenible.

Aguascalientes: estabilidad laboral con el reto de dignificar el empleo
Los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del INEGI confirman que México mantiene un mercado laboral relativamente estable. A nivel nacional, la tasa de desocupación se ubicó en 2.7 %, la participación económica llegó a 59.5 % y la subocupación descendió a 7.2 %. Sin embargo, la otra cara de la moneda revela que más de la mitad de los trabajadores (54.8 %) sigue en la informalidad y que una tercera parte labora en condiciones críticas, con bajos ingresos o jornadas excesivas.
En este contexto, Aguascalientes aparece con indicadores mucho más favorables que el promedio nacional. Durante 2025, la entidad registró una tasa de desocupación de apenas 2.1 %, la informalidad laboral afecta al 40.9 % de la población ocupada —muy por debajo del promedio nacional— y la subocupación se mantiene en solo 3.2 %. Además, la tasa de condiciones críticas de ocupación fue de 22.6 %, significativamente menor que el 32.5 % del país.
Estas cifras colocan a Aguascalientes en una posición de relativa fortaleza. Sin embargo, el análisis no debe quedarse en la autocomplacencia. Porque aunque el desempleo sea bajo y los niveles de informalidad menores, cuatro de cada diez aguascalentenses trabajan sin seguridad social y una quinta parte lo hace bajo esquemas precarios. El reto no es solo generar empleos, sino garantizar que esos empleos sean dignos, formales y bien remunerados.
Hay tres puntos que deben guiar la discusión pública en el estado:
- Formalización pendiente: reducir el 40 % de informalidad requiere incentivos reales para micro y pequeñas empresas, además de políticas fiscales accesibles.
- Condiciones laborales dignas: no basta con tener empleo; se necesita garantizar salarios acordes al costo de vida, jornadas equilibradas y prestaciones.
- Inclusión de mujeres: la participación económica femenina en Aguascalientes ronda el 46 %, similar al promedio nacional, pero se debe apostar por guarderías, flexibilidad laboral y cierre de brechas salariales.
El mensaje es claro: Aguascalientes presume cifras laborales mejores que las del país, pero el verdadero desafío es sostener esa ventaja con empleos de calidad. No podemos caer en la trampa de celebrar únicamente la baja desocupación; se trata de construir un mercado laboral donde la estabilidad se traduzca en bienestar real para las familias.
Si la entidad aprovecha esta coyuntura para fortalecer la formalidad, garantizar condiciones dignas y diversificar sus sectores productivos, podrá marcar la diferencia y convertirse en un referente nacional no solo de crecimiento económico, sino también de empleo digno y sostenible.