A Opinión del 7/2/25

La transparencia en Aguascalientes destaca con un gobierno abierto, acceso a información y rendición de cuentas, fomentando confianza y combatiendo la opacidad.

La Transparencia Gubernamental: Un Pilar Esencial para la Democracia

En un mundo donde la desinformación y la opacidad parecen ser estrategias recurrentes en los gobiernos, la transparencia se convierte en una herramienta fundamental para fortalecer la confianza ciudadana. En México, la rendición de cuentas debería ser un principio rector en la administración pública, equiparable a una caja de cristal que permita a la ciudadanía observar con claridad el manejo de los recursos públicos.

Sin embargo, la realidad nos demuestra que no siempre es así. Son contados los esfuerzos que verdaderamente destacan en esta materia, y uno de ellos es el caso de la Contraloría del Estado de Aguascalientes, que bajo la dirección de Juan Pablo Diosdado ha dado muestras de una gestión eficiente y comprometida con el acceso a la información pública.

Durante el 2024, este organismo atendió el 100% de las solicitudes de transparencia presentadas, lo que representa un ejemplo de buenas prácticas en un contexto donde la burocracia suele ser un obstáculo para el derecho a la información. Además, en mayo de ese mismo año, se firmó la “Declaración Conjunta para la Implementación de Acciones para un Gobierno Abierto del Estado de Aguascalientes”, un compromiso de la gobernadora Teresa Jiménez y la contraloría, que refuerza la importancia de la rendición de cuentas y que se materializa en el portal web de la Contraloría, donde se habilitó un apartado especial de Gobierno Abierto.

Es irónico, por otro lado, que la información que el propio gobierno estatal ha decidido transparentar por su convicción democrática sea utilizada por algunos sectores políticos como un intento de escándalo, pero con poco eco. La realidad es que lo que se ha señalado ha sido observado y corregido, demostrando que cuando hay voluntad de mejorar, la transparencia no es un problema, sino un mecanismo de evolución y fortalecimiento institucional.

Más allá de los intereses políticos que puedan rodear el debate sobre la transparencia, lo cierto es que este tipo de iniciativas deben replicarse en todo el país. La apertura gubernamental no solo permite a los ciudadanos conocer el destino de los recursos públicos, sino que también inhibe la corrupción y fomenta la participación social en la toma de decisiones.

El caso de Aguascalientes nos demuestra que la transparencia no es una utopía, sino una realidad alcanzable cuando existe voluntad política y compromiso con la ciudadanía. En tiempos donde la opacidad sigue siendo moneda corriente en muchos niveles de gobierno, estos esfuerzos no deben pasar desapercibidos, sino ser reconocidos e impulsados como el estándar que toda administración pública debería seguir.

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