En México, el envejecimiento de la población ya representa un desafío creciente para los sistemas de salud, y Aguascalientes no es la excepción. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México (ENASEM) 2024, actualmente existen 32 millones de personas de 50 años y más en el país, un segmento que demanda cada vez más atención médica especializada y políticas públicas focalizadas.
Uno de los datos más preocupantes es el incremento de enfermedades crónicas. El 41.5 % de esta población vive con hipertensión y el 25.5 % con diabetes, padecimientos que han mostrado una tendencia al alza en los últimos años. Incluso, el seguimiento de una misma población revela que la diabetes pasó de afectar al 16 % en 2012 al 28.1 % en 2024, evidenciando un deterioro progresivo en la salud conforme avanza la edad.
Además, el estudio señala que el 9.3 % de las personas adultas mayores presenta limitaciones para realizar actividades cotidianas, mientras que el 35 % desempeña labores de cuidado de menores o personas enfermas, lo que refleja una doble carga física y emocional. Este panorama cobra especial relevancia para estados como Aguascalientes, donde el crecimiento urbano y el envejecimiento poblacional exigen fortalecer la infraestructura de salud, programas preventivos y redes de apoyo social que garanticen una mejor calidad de vida para este sector.
Frente a este escenario, la reflexión es inevitable: ¿estamos preparados como sociedad para envejecer con dignidad? Más allá de cifras, el reto implica anticipar políticas públicas, fomentar la prevención desde edades tempranas y construir una cultura de cuidado que no solo atienda la enfermedad, sino que procure bienestar. El futuro de Aguascalientes también se juega en cómo cuida hoy a sus adultos mayores.