Después de dedicar varios años al cuidado de su hogar y de sus hijos, Guadalupe Elizabeth Cortés López decidió abrirse una nueva oportunidad para aprender, desarrollar sus habilidades y emprender. La posibilidad llegó al conocer los talleres gratuitos del Centro de Atención Integral de la Mujer (CAIM) del DIF Estatal, donde encontró una alternativa que se adaptaba a sus necesidades, pues además de no representar un costo para su familia, contaba con servicio de guardería para su hijo Khaled, entonces de apenas un año.
Guadalupe se inscribió al Taller de Corte y Confección y, durante seis meses, pudo capacitarse mientras su pequeño permanecía bajo el cuidado del personal especializado. La experiencia no solo le permitió aprender un oficio, sino también fortalecer su confianza, establecer nuevas amistades y descubrir capacidades que desconocía. Con emoción recuerda que mientras ella avanzaba en su aprendizaje, su hijo dio sus primeros pasos y comenzó a hablar acompañado por las maestras de la guardería. “Me cambió la vida, soy una mujer diferente”, compartió al destacar que ahora sabe que también puede hacer cosas por sí misma y salir adelante.
Tras concluir su capacitación, Guadalupe comenzó a convertir sus conocimientos en un proyecto personal con el respaldo de su esposo Ulises, quien la motivó y le obsequió una máquina de coser. Actualmente confecciona prendas para su familia y trabaja con la meta de instalar un pequeño taller en su casa para comercializar sus creaciones. Su historia ejemplifica cómo los programas de capacitación y apoyo del CAIM pueden abrir nuevas posibilidades para las mujeres, madres y jefas de familia que buscan desarrollarse sin descuidar a sus hijos, mediante talleres gratuitos y espacios seguros de cuidado infantil.


