A Opinión del 5/3/25

México debe diversificar mercados, fortalecer acuerdos e impulsar la innovación para reducir su dependencia de EE. UU. y garantizar estabilidad económica.

El impacto de los aranceles en México: un golpe a la industria y a la economía regional

La reciente decisión de Estados Unidos de imponer aranceles a la importación de acero, aluminio y productos automotrices ha generado preocupación en México, particularmente en los estados cuya economía depende en gran medida de la exportación de estos bienes. Según el análisis de la calificadora HR Ratings, las entidades más afectadas serán Coahuila, Nuevo León, Baja California y Aguascalientes, debido a su alta concentración de industrias dedicadas a estos sectores.

La dependencia de estas regiones en sectores específicos las hace especialmente vulnerables a barreras comerciales. Coahuila y Nuevo León, por ejemplo, concentran el 54% de las exportaciones nacionales de la industria metálica básica y la fabricación de productos metálicos. Cualquier restricción en el acceso al mercado estadounidense podría traducirse en una caída en la producción, la inversión y, más preocupante aún, en el empleo.

En el sector automotriz, las afectaciones podrían ser aún más profundas. Aguascalientes, Guanajuato, Puebla y San Luis Potosí tienen una fuerte dependencia de esta industria, representando hasta el 70% de sus exportaciones. La posible imposición de aranceles a los vehículos exportados podría significar una desaceleración económica en estos estados, donde la manufactura automotriz es un pilar fundamental del desarrollo local.

Uno de los casos más emblemáticos es el de Nissan Mexicana, cuya planta en Aguascalientes es una de las más importantes del país. La empresa ha manifestado su compromiso con México, pero también ha advertido que un escenario de aranceles elevados podría llevar a reconsiderar su estructura de producción. Aunque la automotriz reafirma su apuesta por el país, los trabajadores y los gobiernos locales no pueden ignorar la incertidumbre que esto genera.

Tamaulipas aparece como una excepción dentro de este panorama, ya que, según HR Ratings, es el estado con la mayor diversificación en su sector exportador. Esto le brinda una mayor resiliencia frente a los embates de la política comercial estadounidense y podría reducir su exposición a los efectos negativos de los aranceles.

El impacto de estas medidas trasciende el ámbito estatal y afecta a toda la economía mexicana. Si bien las exportaciones de acero, aluminio y productos metálicos representan un 8.5% del total nacional, al considerar también los vehículos de transporte, la cifra asciende a casi un tercio de las exportaciones totales del país. Esto significa que las barreras comerciales impuestas por Estados Unidos podrían tener un efecto significativo en el crecimiento económico de México en los próximos años.

El gobierno mexicano debe tomar medidas urgentes para mitigar el impacto de estos aranceles. La diversificación de mercados, el fortalecimiento de acuerdos comerciales con otras regiones y la promoción de la innovación en la industria manufacturera son estrategias clave para reducir la dependencia de Estados Unidos y garantizar la estabilidad económica del país. La situación actual es un recordatorio de la necesidad de una política comercial más robusta y menos vulnerable a las decisiones del presidente Donald Trump, quien ayer, en el marco de su discurso en el Congreso de su país, no hizo más que vanagloriarse de los beneficios obtenidos a costa de generar incertidumbre y caos en su vecino, México. Al final, dejó claro que su sparring es el gobierno mexicano de la Cuarta Transformación, y que no lo va a soltar.

Solo mediante una visión a largo plazo y acciones concretas, México podrá garantizar una economía estable y resiliente frente a las adversidades, como esta.

Al tiempo… y a su opinión

Sobre el autor