Esculpir con papel. Cartonería tradicional en Aguascalientes

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Piñatas, máscaras, alebrijes, piezas escultóricas y el tradicional Judas que se quema entre fuegos artificiales en los atrios de los templos son algunos ejemplos del uso que se le da a la cartonería tradicional en nuestro país.

La ciudad de Aguascalientes no es la excepción, ya que cuenta con representantes y exponentes de este oficio a nivel regional, tales como el Sr. Martínez, Raquel Soria, Luis Sandoval, Ana Quiroz, Alejandra Martínez, Nancy Guerrero y la familia Camacho.

A ellos se suma Edmundo Rodríguez, colaborador del Museo del Juguete Tradicional Mexicano, quien, junto con Elizabeth Mendoza, se ha convertido en un artesano reconocido a nivel nacional. Destaca su trayectoria, respaldada por diversos premios nacionales, así como su labor en la preservación de esta técnica en el estado mediante la impartición de talleres.

El maestro Edmundo explica que la “cartonería tradicional mexicana es una de las expresiones más representativas de las artes populares en el país”.

Esta técnica llegó a México durante el siglo XVI, en el Virreinato, por medio de los franciscanos, quienes la implementaron como herramienta de evangelización mediante la creación de figuras y objetos que posteriormente eran utilizados en obras de teatro sobre temas bíblicos para catequizar a los pueblos originarios.

La técnica ha llegado hasta nuestros días a través de los saberes populares, ligados intrínsecamente al fervor religioso católico, y se manifiesta en expresiones que van desde la quema de Judas y las piñatas hasta las festividades del Día de Muertos.

“Para su elaboración, las y los artesanos emplean materiales tradicionales como papel, engrudo, anilinas y pinturas acrílicas, dando forma a las piezas sobre moldes de barro, yeso o madera, o bien sobre estructuras flexibles de carrizo y alambre”, señala Rodríguez.

Es así como, a partir del talento y la creatividad de las manos artesanas, se da vida a una tradición popular que ha logrado sobrevivir al paso de los siglos y que aún funge como una forma didáctica de transmisión del conocimiento, pese al imparable avance tecnológico.