Miles de aficionados se congregaron en la Gigante Fan Zone instalada en Plaza Patria para vivir la emoción del encuentro entre México y Chequia en un ambiente lleno de entusiasmo, pasión y convivencia familiar. Desde el silbatazo inicial, los asistentes alentaron al Tricolor con porras y aplausos, celebrando cada avance del equipo nacional. La emoción alcanzó su punto máximo cuando México se impuso con un contundente marcador de 3-0, asegurando su pase a la siguiente fase y provocando una auténtica fiesta entre los presentes.

La jornada deportiva estuvo acompañada de una de las tradiciones favoritas de los aficionados: la carnita asada. Desde temprana hora, familias y grupos de amigos llegaron equipados con carne, salsas y diversos alimentos para compartir mientras disfrutaban del partido. Gracias a los asadores y al carbón facilitados por el Gobierno del Estado, los asistentes pudieron convivir en un ambiente de alegría y camaradería, fortaleciendo el espíritu festivo que caracterizó el evento.
Uno de los momentos más destacados fue la visita de Alfredo Talavera, quien convivió con los aficionados y participó en diversas actividades durante el medio tiempo. El exguardameta, tres veces mundialista, obsequió playeras autografiadas que despertaron el entusiasmo de niños, jóvenes y adultos. Entre goles, aplausos y celebraciones, la Gigante Fan Zone se convirtió en un espacio de unión y orgullo para miles de hidrocálidos que compartieron la alegría del triunfo mexicano y reafirmaron su pasión por el futbol.

