A Opinión del 4/3/25
Trump impone aranceles, Sheinbaum responde con mitin y posibles represalias. Crece la incertidumbre económica; México enfrenta un desafío comercial crucial.

Los aranceles del Gobierno de los Estados Unidos y la respuesta del Gobierno Nacional: Un desafío a la soberanía económica de México
La imposición de aranceles del 25% por parte del gobierno de los Estados Unidos a los productos mexicanos es una medida que no solo desafía la relación comercial entre ambos países, sino que también pone a prueba la capacidad de respuesta del Gobierno de Claudia Sheinbaum. Es un golpe significativo para la economía mexicana, considerando que el 80% de las exportaciones nacionales tienen como destino Estados Unidos.
Este martes, Sheinbaum dejó clara su postura: No se quedará de brazos cruzados ante esta embestida comercial y anunció una movilización en el Zócalo con la que busca mostrar fortaleza y unidad nacional ante la agresión económica del mandatario estadounidense. Si bien la presidenta ha reiterado su intención de mantener el diálogo con la Casa Blanca, también ha subrayado que su gobierno está preparado para tomar represalias si no se llega a un acuerdo. Sin embargo, anunciarlo en el Zócalo capitalino en un gran mitin no abona a los mercados, por mucho que calme el ansia de protagonismo de las huestes de la Cuarta Transformación.
El impacto de estos aranceles no se limita a los empresarios y productores mexicanos; también afecta a los gobiernos estatales que dependen de la derrama económica generada por las transnacionales que, a su vez, basan gran parte de sus operaciones en el comercio internacional. Por ejemplo el caso de Aguascalientes y la NISSAN o la General Motors en el Estado de México.
El contexto actual también abre un panorama más complicado: la oferta de negociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC) en 2026 será, en esencia, eliminar estos aranceles, pero a un costo incierto. Esto también puede ser una advertencia para otros países que busquen lograr algún acuerdo con el gobierno de Trump y marca el inicio de una presión creciente sobre Europa y Asia por el dominio del comercio global. Visto desde esta óptica, culpar a Canadá, México y China por el tráfico de fentanilo y los dramas al estilo Breaking Bad parece más bien un capítulo de la Black Mirror.
En menos de 24 horas, la guerra de aranceles que hoy inició ha generado una severa incertidumbre en los estados cuya economía regional gira en torno al comercio internacional y no hay vuelta atrás. En el caso de México, el gobierno de la primer mujer presidenta en nuestra historia podría pasar a la historia como un sexenio manchado por una de las peores crisis económicas si se equivoca en la estrategia para enfrentar esta situación.
Antes de buscar proveedores de escenarios para la mega marcha en el Zócalo para verse bien arropada junto al “pueblo sabio”, que siempre termina perjudicado por las crisis económicas, valdría la pena que Sheinbaum tomara en serio a los economistas y financieros mexicanos, quienes, ojalá, estén pensando en una solución alterna. Y, por supuesto, que nuestra presidenta tenga la habilidad de bajarse del show mediático para que ahora sí, con la cabeza fría, se presenten las soluciones y alternativas reales sin margen de equivocación. La moneda está en el aire.
Al tiempo… y a su opinión.