Sombras en la madrugada
Las calles de Aguascalientes nunca duermen, y en sus esquinas más oscuras se tejen historias que pocos llegan a conocer

Las calles de Aguascalientes nunca duermen, y en sus esquinas más oscuras se tejen historias que pocos llegan a conocer. El cambio de turno en la Policía Estatal trae nuevos nombres a la mesa: Bryan Aguilar al frente de la comunicación social y Edgar Labra sumándose a la Fiscalía. Movimientos. Habrá que estar atentos a su desempeño, en ambos hay buenas expectativas de los altos mandos.
Pero mientras los escritorios se reordenan, la calle sigue su propio ritmo. En la madrugada, a las 03:30 horas, una patrulla recorrió el fraccionamiento Villa Sur y se topó con Francisco “N”, de apenas 22 años, conduciendo una motocicleta Italika 150 Z. El problema no era la moto en sí, sino el reporte de robo que pesaba sobre ella. Un alto, una verificación en Plataforma México y, en cuestión de minutos, el joven terminó su noche con rumbo a la Fiscalía. Una historia repetida, donde la línea entre víctima y victimario suele ser borrosa. ¿Era el ladrón original o solo el último eslabón en la cadena de un robo? Ahora será el Ministerio Público quien tenga la última palabra.
En otro punto de la ciudad, en Lomas del Ajedrez, la noche no solo cubre delitos mayores, también protege a los grafiteros que buscan dejar su marca en el concreto. Cristian “N” no fue tan sigiloso como esperaba. Con un aerosol en la mano y un espacio recreativo como lienzo, su obra quedó inconclusa cuando los agentes lo descubrieron en plena faena. Quizás creía estar realizando un acto de expresión, pero el Ayuntamiento lo verá de otra forma: daños a la infraestructura pública. ¿Un delincuente en formación o un artista sin rumbo? La justicia decidirá su destino.
Las calles de Aguascalientes cuentan muchas historias cada noche. Algunas terminan en un simple susto, otras en expedientes judiciales. Nosotros seguiremos aquí, con el oído pegado al pavimento, para traerles el verdadero pulso de la calle.
La ciudad habla, y nosotros escuchamos.