Cristal y Calle 20: Un Caso para la Noche en El Llano

Detective analiza desde su despacho el caso de Armando. en El Llano: droga, homicidio y sombras en la noche.

La noticia llegó con el café de la mañana, aguado y amargo como de costumbre. El diario local, manchado de tinta barata, escupía otra historia de la noche. Esta vez, desde El Llano. “Sujeto detenido con droga y por homicidio”. Sonaba como un titular sacado de cualquier día de la semana. Pero en esta ciudad, detrás de cada titular, siempre hay un callejón oscuro esperando ser explorado.

Mi oficina, en el centro, con la persiana a medio bajar dejando entrar una cuchillada de luz polvorienta, parecía el escenario perfecto para desmenuzar este nuevo embrollo. Armando, 35 años. El nombre no me decía nada. Palo Alto, calle 20 de Noviembre. Un lugar más en el mapa donde la vida puede cortarse de repente, como un hilo viejo.

Según la placa, los estatales estaban dando vueltas, la rutina de siempre. Vieron a este Armando actuando nervioso, tratando de escabullirse en una casa. Los tipos que no tienen nada que ocultar no suelen correr de la policía. Eso lo aprendí hace mucho tiempo, en las calles donde las sombras bailan y la verdad es un bien escaso.

Le hicieron el chequeo de rigor. Cinco gramos de cristal. Suficiente para arruinarte el día, o la vida, dependiendo de cómo lo mires. Pero lo interesante vino después. Un tipo de 49 años, apuñalado horas antes, en la misma calle. Palo Alto se había puesto feo, rápido.

Y la cereza del pastel: la descripción de Armando. coincidía con lo que los testigos habían contado. Testigos… una raza peculiar. A veces ven lo que quieren ver, a veces lo que les conviene. Pero si varios apuntaban en la misma dirección, valía la pena prestar atención.

Así que ahí estaba el panorama. Un tipo con la mercancía encima, y la sombra de un muerto pegada a sus talones. Demasiada coincidencia para ser un simple golpe de suerte de los uniformados. En este negocio, la suerte rara vez juega limpio.

Ahora, Armando. está en la nevera, esperando que el sistema decida su destino. El Ministerio Público y su “conforme a derecho”. Una frase que suena hueca cuando has visto demasiadas cosas torcidas. La ley es como una telaraña, atrapa a los pequeños y deja pasar a los grandes.

Me quedé mirando el titular, el humo del cigarrillo formando espirales en el aire. Otro pedazo del rompecabezas de esta ciudad. Un rompecabezas donde las piezas encajan de formas inesperadas y donde la verdad siempre tiene un precio. Quizás este Armando. sea el culpable. Quizás solo sea un peón en un juego más grande. En cualquier caso, en las calles de El Llano, como en cualquier otro rincón oscuro, siempre hay una historia esperando ser desenterrada. Y a veces, esa es mi especialidad.

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