Aguascalientes brilla en la industria, pero sigue sin conquistar su potencial turístico

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La gobernadora Teresa Jiménez continúa haciendo su parte en el tablero internacional. Su reciente reunión con Chiaki Kobayashi, representante de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón, confirma una línea de trabajo clara: mantener a Aguascalientes como un socio confiable para la inversión, la innovación y el desarrollo industrial. No es menor. En un contexto global competitivo, sostener relaciones con organismos internacionales y apostar por sectores como la electromovilidad o la transferencia de conocimiento habla de una visión estratégica que ha dado estabilidad y certidumbre a la entidad.

Sin embargo, mientras Aguascalientes se proyecta con solidez hacia el exterior, hacia adentro persiste una deuda que cada vez resulta más evidente: el turismo. Más allá de los reflectores industriales, el estado no ha logrado evolucionar su oferta turística a un nivel competitivo que permita diversificar su economía. Y aquí vale una precisión necesaria: no se trata de la Feria Nacional de San Marcos, que sigue siendo un ejemplo de organización, atractivo y convocatoria a nivel nacional. El problema es lo que ocurre fuera de ese periodo; la falta de una estrategia integral que convierta a Aguascalientes en un destino permanente, más allá de su temporada alta.

El reto no es menor. El turismo, bien estructurado, podría convertirse en un motor económico tan relevante como la industria automotriz, generando empleo, derrama económica y proyección cultural. Pero para ello se requiere más que eventos aislados: hace falta infraestructura, promoción inteligente, experiencias diferenciadas y una narrativa clara de destino. Hoy, Aguascalientes tiene con qué competir, pero no termina de hacerlo. La estabilidad industrial está asegurada, al menos durante el tiempo que le sobreviva al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá; el siguiente paso, inevitablemente, es construir una identidad turística que esté a la altura del dinamismo que ya presume ante el mundo.